viernes, 9 de marzo de 2012

¿NAZIS EN LOS FERROCARRILES VASCONGADOS?

Placa de construcción de las locomotoras ASEA Nº 11 a 14 de la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados

En 1931, la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados adquirió un pequeño lote de cuatro locomotoras eléctricas que, en sus laterales, ostentaban unas llamativas placas de construcción en las que destacaba la presencia de dos esvásticas.

A la vista de ambos símbolos, son muchos los que han intentado encontrar alguna relación entre estas hermosas locomotoras y el siniestro régimen Nacionalsocialista alemán. Incluso, no hace muchos años, un diario guipuzcoano publicó el escrito de un lector que exigía la retirada de una de estas placas que, con otras de diferentes constructores de locomotoras, se exhibe en el hall de la estación de EuskoTren en Amara (San Sebastián), al considerarla como un símbolo fascista.

Sin embargo, no existe ninguna relación entre estas locomotoras y el diabólico régimen instaurado en Alemania por Adolf Hitler. Estas máquinas fueron construidas entre 1931 y 1932 por la Compañía Auxiliar de Ferrocarriles, CAF, en su factoría de Beasain, con equipos eléctricos de la  multinacional sueca Allmänna Svenska Elektriska AB, más conocida por sus iniciales ASEA. Esta empresa, constituida en 1883, decidió, a finales del siglo XIX,  utilizar como logotipo la cruz gamada, emblema de gran tradición histórica y utilizado por numerosos pueblos, desde la India hasta Escandinavia, como símbolo de buena suerte. Con su adopción, ASEA simplemente deseaba representar la rotación de sus principales productos: motores eléctricos, generadores, turbinas hidráulicas y de vapor. Éste, y no otro, era significado de las cruces gamadas de las placas que ostentaban estas locomotoras, en cuyos cuarteles figuraban las iniciales de esta sociedad sueca. 

En todo caso, es importante tener en cuenta que, además de la tradicional neutralidad de Suecia, la cruz gamada, como símbolo del partido nacionalsocialista, no comenzó a ser conocida fuera de Alemania hasta la definitiva ascensión al poder de Hitler en 1933, es decir, poco después de que fueran construidas estas locomotoras. No fue necesario que transcurriera mucho tiempo para que ASEA decidiera cambiar su imagen corporativa para evitar equívocos. 

La participación de los nazis en el diseño o construcción de estas cuatro locomotoras está completamente descartada. Sin embargo, algunos años más tarde parece que si que existió algún tipo de relación entre la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados y los nazis. En efecto, a principios de 1946 los Libros de Actas de esta empresa señalan la contratación, «por razones de humanidad», de ocho alemanes que, «por las actuales circunstancias, no pueden regresar a su país de origen». ¿A que se refiere esta anotación? ¿Quiénes eran estos ocho individuos? Todo hace suponer que la imposibilidad de regresar a Alemania pudiera estar relacionada con su vinculación al siniestro régimen nacionalsocialista y el temor de sufrir algún tipo de represalia por sus responsabilidades en las atrocidades cometidas por los nazis en toda la Europa ocupada. Lamentablemente, al menos por el momento, no hemos podido determinar quiénes eran estos ocho alemanes y cuál fue su trayectoria en los Ferrocarriles Vascongados.

Una de las cuatro locomotoras ASEA, fotografiada en la donostiarra estación de Amara

1 comentario:

  1. Si la Compañía de Ferrocarriles Vascongados CONTRATO a esos ocho alemanes es lógico pensar que estuvieron con nómina y dados de alta en la Seguridad Social.
    Quizás allí, en el Instituto Nacional de la Seguridad Social, se pueda encontrar alguna pista de estos misteriosos personajes.

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