El difícil trazado original del ferrocarril de Lezama estuvo en el origen de este grave accidente. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
EL NUEVO TREN DE LEZAMA
Los promotores del
ferrocarril de Bilbao a Lezama habían optado por afrontar el ascenso y descenso
del monte Artxanda para acortar al máximo la línea, pero para ahorrar costes,
en lugar de perforar un gran túnel en su base, decidieron subir prácticamente
hasta la cima. De este modo, la línea presentaba rampas y pendientes de gran
dureza que, a los pocos meses de inaugurarse el servicio, el 7 de julio de
1894, provocaron un grave accidente al perder los frenos un tren en su bajada a
Begoña. Por otra parte, los ingresos generados por el tráfico de viajeros y
mercancías fueron inferiores a los previstos y, en consecuencia, la empresa
carecía de recursos para el mantenimiento más básico. El 4 de octubre de 1901
estalló la caldera de la única locomotora que quedaba en servicio y se
suspendió la circulación de los trenes.
Trazados del ferrocarril de Lezama. Dibujo de Pedro Pintado Quintana
Lejos de abandonar su
pequeño tren, los promotores del ferrocarril de Lezama decidieron darle un
nuevo impulso con la construcción de un trazado que sustituyese al difícil
recorrido existente entre Bilbao y Derio. Para ello, se perforó un gran túnel
en la base de Artxanda, de 1.350 metros de longitud, con el que se suprimieron
las difíciles rampas del recorrido original. La nueva vía entró en servicio el 30
de octubre de 1908 y sus 7.167 metros de longitud tomaron el relevo de los 10,2
kilómetros del antiguo trayecto por Begoña, que quedó abandonado, aunque en el
callejero de Bilbao todavía se mantiene su recuerdo en el nombre de la calle
Vía Vieja de Lezama. De la línea original solamente se mantuvieron los 4.468
metros comprendidos entre Derio y Lezama.
La estación de Sondika se convirtió en punto de encuentro entre los ferrocarriles de Mungia y Lezama. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi
Además del nuevo
trazado, los promotores del ferrocarril decidieron construir un pequeño ramal
desde Berreteagas hasta la estación de Sondika, lo que permitió enlazar sus
vías con las del ferrocarril de Lutxana a Mungia. En consecuencia, se pudieron
establecer trenes directos desde Bilbao-Calzadas a Mungia, evitando el largo
rodeo por Lutxana.
La locomotora "Aurrera", hoy titular de los trenes históricos del Museo Vasco del Ferrocarril, fotografiada en la estación de Bilbao-Calzadas con un grupo de ferroviarios del tren de Lezama. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
Unos ferrocarriles que procede "reinventar".
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