domingo, 1 de febrero de 2015

EL ESCUDO DE LA COMPAÑÍA DE LOS FERROCARRILES VASCONGADOS

Escudo de bronce de la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi

Esta mañana, invitado por la Asociación de Amigos del Museo de San Telmo (Donostia/San Sebastián) he impartido una pequeña charla sobre una de las piezas de la colección del citado museo donostiarra (a su vez, cedida en depósito por el Museo Vasco del Ferrocarril), el escudo de la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados, dentro del ciclo "La pieza del mes" que, todos los primeros domingos de mes, organiza este colectivo.
Escudo de la Compañía Internacional de Coches-Cama, expuesto en el Museo Vasco del Ferrocarril. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi

Como muchas otras empresas ferroviarias, la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados diseñó un emblema identificativo de sus trenes e instalaciones. Mundialmente famoso es el escudo de la Compañía Internacional de Coches Cama, pero otras muchas empresas utilizaban símbolos, escudos o siglas para diferenciar sus trenes y sus servicios.
Escudo que preside la escalera de acceso a las antiguas oficinas de los Ferrocarriles Vascongados en Bilbao-Atxuri, hoy sede social de EuskoTren. La empresa se constituyó en 1906 tras la fusión de diversas concesionarias ferroviarias y, en 1911, adquirió también el tranvía de Arratia. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi

Constituida en 1906, tras la fusión de diversas concesionarias que enlazaban con vía métrica Bilbao y San Sebastián, es natural que la nueva empresa eligiera como distintivo los escudos de los territorios históricos de Bizkaia y Gipuzkoa. De este modo, desde su misma constitución Ferrocarriles Vascongados comenzó a emplear dichos distintivos.
Escudo que preside la fachada de la estación de Bilbao-Atxuri. Entre los escudos de Bizkaia y Gipuzkoa también se encuentra el de Araba, rodeando todo el conjunto las históricas cadenas de Navarra. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi

Cuando en 1914 Ferrocarriles Vascongados inauguró su nueva estación de Bilbao-Atxuri, introdujo en la fachada principal del edificio una variante de su emblema, al incluir junto a los escudos de Bizkaia y Gipuzkoa el de Araba y, uniendo los tres, las cadenas propias del escudo de Navarra. En aquellos años, la empresa bilbaína estaba interesada en hacerse con la concesión del desaparecido ferrocarril Vasco-Navarro (de Estella a Vitoria y Bergara) y decidió incorporar los emblemas de los nuevos territorios que, previsiblemente, servirían sus vías. Sin embargo, finalmente fue el Estado el que directamente construyó y gestionó esta vía férrea, por lo que no se volvió a reproducir esta versión.
Automotor construido por Ganz en 1929 para los Ferrocarriles Vascongados. En el centro del vehículo se aprecia el escudo pintado y policromado de la Compañía. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

La electrificación, en 1929, de la línea de Bilbao a San Sebastián supuso la adquisición de nuevo material motor y remolcado. Todos los vehículos adquiridos con este motivo, locomotoras, automotores y coches de viajeros, tenían en sus laterales rotulado el escudo de la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados. 
Detalle del escudo policromado de una locomotora Brown Boveri de los Ferrocarriles Vascongados. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

Es fácil suponer que, en una época en la que no existía la serigrafía industrial y los grandes vinilos, el mantenimiento de los escudos polícromos que decoraban las locomotoras y coches de los Ferrocarriles Vascongados, debió de ser muy delicado y, por tanto, costoso. Por ello, tras la guerra civil, la empresa decidió suprimirlos, manteniéndolos únicamente en sus elegantes coches Pullman. Sin embargo, para facilitar su conservación, en lugar de los originales escudos pintados directamente sobre las carrocerías, optó por sustituirlos por placas de bronce. Es precisamente uno de estos escudos de bronce el objeto que hemos tratado esta mañana en el Museo de San Telmo.
Coche Pullman Nº 2, en el que el escudo pintado y policromado se ha visto sustituido por una placa de bronce. Fotografía de Juan Bautista Cabrera. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril



1 comentario:

  1. Precioso emblema,como era habitual en las grandes compañias de la epoca,dotando de personalidad y distincion a las instalaciones y material relacionado.No podia faltar,por supuesto,en la coleccion del museo,una de dichas piezas.Aproximarse a la estacion de Atxuri y observar ese mismo emblema en su fachada sobre el acceso,supone una mirada hacia atras,cuando el material mas clasico de la compañia lucia el emblema en sus laterales,exquisitamente lustroso realzando el brillo de sus metales

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