miércoles, 14 de octubre de 2026

EL FUNICULAR DE LARREINETA CUMPLE SU PRIMER CENTENARIO (II)

Placa de construcción del funicular de Larreineta, cuyos equipos fueron suministrados por la firma suiza Société des Usines de Louis de Roll, Fonderie de Berne. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi


 EL CONSTRUCTOR: LA SOCIÉTÉ DES USINES DE LOUIS DE ROLL, FONDERIE DE BERNE

Durante décadas, la Société des Usines de Louis de Roll, Fonderie de Berne, fue el líder mundial en la construcción de funiculares. También en España, la parte mecánica de todos los funiculares construidos con anterioridad al de Larreineta fue suministrada por esta reputada firma helvética, por lo que no es de extrañar que la Diputación de Bizkaia recurriera también a los servicios de esta casa, representada en nuestro país por el ingeniero donostiarra Severiano Goñi.

Los orígenes de esta empresa se remontan al año 1810, cuando Louis de Roll estableció una fundición en Berna. En 1823 su empresa se constituyó en sociedad anónima con su razón social bilingüe, en francés y alemán: Société des Usines Louis de Roll-Ludwig von Roll'sche Eisenwerke.

Louis de Roll instaló varias factorías siderúrgicas en el entorno de la capital suiza; dos forjas en Matzendorf, un horno alto en Gänsbrunnen, otro en Klus, cerca de Balsthal, y una forja de martinetes en Gerlafingen. En consecuencia, tenía capacidad para producir hierro en bruto y, también, para forjarlo en barras y planchas. En 1846 amplió sus instalaciones con la inauguración de un nuevo horno alto en Choindez y bajo la dirección del ingeniero Ludwig Lack se convirtió, en 1862, en la mayor empresa siderúrgica de Suiza.

Al igual que las demás empresas del sector, a mediados del siglo XIX Louis de Roll introdujo en sus factorías el sistema Bessemer y compensó el cierre de sus instalaciones más antiguas en Gänsbrunnen y Matzendorf con la apertura de nuevas plantas en Olten, Rondez y Berna. Al mismo tiempo, diversificó su producción, con la especialización en nuevos sectores, como era el de la construcción de funiculares, actividad que emprendió en 1897 y que pronto convertirían a la firma suiza en la líder mundial del sector.

Pese a la neutralidad de Suiza durante la Primera Guerra Mundial, la actividad productiva de Louis de Roll se vio afectada como consecuencia de la falta de suministros de materias primas como el carbón y el mineral de hierro, así como a la paralización de la demanda extranjera, lo que no impidió la puesta en marcha de una nueva acería en Gerlafingen en 1918. Con la Segunda Guerra Mundial se reprodujo esta problemática y, finalizado el conflicto, la empresa se encontraba desfasada en muchos aspectos, debido a la falta de inversiones de modernización que arrastraba.

Para frenar la progresiva decadencia de la empresa, en 1960 se cerraron las plantas menos productivas, como la acería de Gerlafingen, mientras que se renovaron las restantes y se creó una moderna red de distribución nacional e internacional bajo la nueva marca Von Roll SA. Sin embargo, estos proyectos se vieron paralizados por la crisis del petróleo de 1973 y en la década siguiente fue inevitable reducir la capacidad de producción con el cierre sucesivo de la fundición de Olten en 1984, la de Klus en 1985, sus instalaciones auxiliares en 1994, y la acería de Monteforno en Bodio en 1994. Un año más tarde, la empresa cambió su nombre por el de Von Roll Holding.

En este largo proceso de reconversión, Von Roll Holding vendió en 1996 su división de transporte por cable, tanto de funiculares como de teleféricos, a la firma austriaca Doppelmayr y ese mismo año también cedió la acería de Gerlafingen a Von Moos. En 2003, tras la venta del subholding Von Roll Infratec SA, Von Roll cesó la producción de arrabio tras casi dos siglos de actividad.

Mientras abandonaba el sector siderúrgico tradicional, Von Roll se especializó en la producción, transmisión y distribución de energía. Un paso destacado en este sector fue la adquisición, en 1987, de la firma Schweizerische Isola-Werke. En 2012, Von Roll se convirtió en el líder mundial en productos y sistemas de aislamiento y servicios relacionados, con 2.727 empleados en treinta ubicaciones repartidas en 19 países.