sábado, 5 de abril de 2014

DE VALENCIA A ZARAGOZA... ¡EN VÍA MÉTRICA! (I)

Cruce con un tren descendente cargado de mineral. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

La inauguración, en 1933, del ferrocarril de Caminreal a Zaragoza, facilitó la conexión directa y sin trasbordos, en vía ancha, entre Valencia y la capital aragonesa. No obstante, tras la Guerra Civil, la Explotación de Ferrocarriles del Estado estudió la posible unión de las líneas de vía métrica del entorno para crear una ruta alternativa. El proyecto no pasó del papel pero, en 1961, un conocido aficionado británico, Trevor Rowe, en compañía de otro colega, decidió viajar entre ambas ciudades a bordo de trenes de vía estrecha. Su aventura quedó plasmada en un artículo publicado en la revista de la Industrial Railway Society así como en diversas fotografías que, recientemente, han sido cedidas al Museo Vasco del Ferrocarril.
Valenciana estación del Norte, en la que se inició este peculiar viaje. 5 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

Los lectores pueden encontrar la traducción del texto de Trevor Rowe en el blog Caminos de Ferro, que mantiene Paco Pons: http://caminosdeferro.blogspot.com.es/2013/09/de-valencia-zaragoza-con-trewor-rowe.html, por lo que en este artículo nos limitaremos a exponer algunos de los aspectos más interesantes de este singular viaje.
Tren que cubría el servicio de cercanías entre Valencia y Sagunto. 5 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

De Valencia a Sagunto

Para cubrir la primera etapa del viaje, entre Valencia y Sagunto, Trevor Rowe y su compañero optaron por tomar un tren de Renfe, aunque también podrían haber utilizado la vía métrica, en concreto, el popular «trenet», para recorrer los doce primeros kilómetros que separan la capital del Turia hasta Rafelbuñol. En todo caso, en esta localidad inevitablemente habrían tenido que tomar un tren de Renfe, bien sobre la antigua línea del Central de Aragón, bien en el prácticamente paralelo trayecto de Norte, para llegar hasta la histórica Murviedro.
En la factoría de Altos Hornos de Vizcaya en Sagunto, Trevor Rowe pudo fotografiar las locomotoras del servicio interior de esta empresa. 5 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

Una vez en la estación de Renfe de Sagunto, Trevor Rowe volvió a utilizar un servicio ferroviario de vía ancha, en concreto, el tren eléctrico propiedad de los Altos Hornos de Vizcaya que enlazaba esta terminal con la factoría siderúrgica del Puerto de Sagunto. Curiosamente, en aquellos años, éste era el único servicio público de viajeros en vía ancha prestado por una empresa ajena a Renfe en nuestro país.
El primer contacto de Trevor Rowe con los trenes de Sierra Menera tuvo lugar en el Puerto de Sagunto. 5 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

En Puerto de Sagunto, Trevor pudo fotografiar la gran variedad de locomotoras industriales, de vapor, diesel y eléctricas que operaban en la factoría de Altos Hornos de Vizcaya, así como las principales instalaciones de la Compañía Minera de Sierra Menera, en cuyos trenes realizaría la primera etapa en vía métrica de su periplo, hasta la localidad turolense de Ojos Negros.
Coche salón del ferrocarril de Sierra Menera, en el que viajaron los protagonistas de este artículo entre Puerto de Sagunto y Ojos Negros.   6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril


El ferrocarril de Sierra Menera

Para evitar sobresaltos, antes de viajar a España, Trevor Rowe había contactado con los rectores de Sierra Menera para obtener los permisos necesarios para realizar su viaje. De hecho, la empresa minera puso a su disposición un coche salón que se agregaría al tren que partiría del Puerto de Sagunto al día siguiente, a las 9:30 de la mañana. No hay que olvidar que, desde su inauguración en 1907, esta línea únicamente transportaba el mineral de hierro extraído en las minas de Ojos Negros, sin que existiera servicio regular de viajeros.
El tren de nuestros protagonistas, fotografiado en la estación de Barracas. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

El tren en el que viajaron nuestros protagonistas, estaba encabezado por una «mastodonte», bautizada con el nombre de «Isidoro» y matriculada con el número 5. Tras ella, una composición vacía formada por treinta de las clásicas tolvas de dos ejes del ferrocarril de Sierra Menera y, en cola, el coche salón de la compañía, en el que Trevor Rowe y su compañero viajaron junto al guardafrenos. Éste último se encontraba feliz de realizar su trabajo, en aquella ocasión, en un coche tan confortable y no en una de las espartanas garitas de los vagones tolva.
Mientras esperaban un cruce, Trevor Rowe pudo fotografíar un tren de mercancías de Renfe, encabezado por una Garrat. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
Durante parte del trayecto, el tren de Sierra Menera circuló en paralelo al de Renfe. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
Locomotora Garrat de Renfe fotografiada en marcha desde el coche salón de Sierra Menera. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

Desde su privilegiado mirador, Trevor Rowe pudo comprobar como la línea de Sierra Menera transcurría, en gran parte de su recorrido, prácticamente en paralelo al trazado de vía ancha del antiguo Central de Aragón. El difícil trayecto, en rampa constante, así como el cruce con otros trenes descendentes y las paradas necesarias para tomar agua, hacía que fueran necesarias 6 horas y 43 minutos para cubrir los 130 kilómetros de duro ascenso desde el Puerto de Sagunto, prácticamente al nivel del mar, hasta la coronación del Puerto Escandón, a 1.218 metros. En cambio, los trenes descendentes cubrían este mismo trayecto en 5 horas y 12 minutos.
Cruce del tren en el que viajaban nuestros protagonistas con un descendente remolcado por la locomotora Nº 2. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
Llegada al Puerto Escandón de un tren cargado, encabezado por una locomotora articulada Mallet. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
Maniobra de la locomotora Mallet para pasar a encabezar el tren de nuestros protagonistas. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
Vista de la locomotora articulada, sistema Garrat, que completó la doble tracción entre Puerto Escandón y Ojos Negros. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
Vista de la doble tracción de máquinas articuladas, Mallet y Garrat, antes de partir de Puerto Escandón. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
El compañero de Trevor Rowe aprovechó una curva para fotografiar la espectacular doble tracción a su salida del Puerto Escandón. 6 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

En Puerto Escandón, la locomotora «Isidoro» fue reemplazada por una poderosa doble tracción de locomotoras articuladas, la primera del sistema Mallet y la otra del sistema Garrat, algo verdaderamente excepcional en Europa y que solamente podía encontrarse en esta zona, tanto en el Sierra Menera como en el vecino Central de Aragón. Con ellas el tren pudo cubrir los restantes 75 kilómetros hasta Ojos Negros en otras tres horas. En la localidad minera, nuestros protagonistas fueron recibidos por un empleado de Sierra Menera, que les acompañó hasta una casa residencial de la compañía. Tras pasar la noche y desayunar, les recogió un técnico con el que pudieron visitar las instalaciones ferroviarias y mineras a bordo de un británico Land-Rover.

En Ojos Negros, Trevor Rowe pudo visitar las instalaciones mineras. 7 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

Carga de un tren en las minas de Ojos Negros. 7 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
Tren minero, remolcado por un tractor diesel de fabricación británica. 7 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril
Maniobras en la estación de Ojos Negros. 7 de abril de 1961. Fotografía de Trevor Rowe, archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril




5 comentarios:

  1. ohhhhhhhhhhhhhhhh quin goig de reportatge

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  2. Un regalo vamos, muchas gracias por publicar

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  3. De verdadero lujo se puede describir el material grafico(y el texto,por supuesto),de esta primera entrega,¡nada menos que el legendario material vapor,Mastodonte,Garrat y Mallet del Sierra Menera!,asi como las vivencias de los autores en ese duro y dificil trazado,ademas de su periplo anterior de transbordos.Impresionantes e impagables todas las fotografias,esperamos ya ansiosos la segunda entrega,gracias,Juanjo,por recopilar este conjunto documental-grafico de grandisimo valor

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  4. Excelente nota especialmente por las magníficas fotos en blanco y negro.

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  5. Muy interesante, mi padre estubo de Factor de circulación en puerto Escand
    ón en los años 1940, y nacierón dos hermanos en la misma estación y bautizados en LA PUEBLA DE VALVERDE.

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