jueves, 15 de septiembre de 2016

LA GRAN ARTERIA ANDALUZA CUMPLE 150 AÑOS

El paso de Sierra Morena por Despañaperros fue, sin duda, la obra más compleja del ferrocarril a Andalucía. Fotografía de Jean Laurent. Fototeca del Patrimonio Histórico. Ministerio de Cultura

La construcción de la gran arteria ferroviaria a Andalucía se desarrolló en diversas etapas, iniciadas en 1851 y que concluyeron hace exactamente 150 años, el 15 de septiembre de 1866, con la apertura de la última sección entre Córdoba y Vilches. A partir de esa fecha ya era posible viajar en tren, con todas las comodidades de la época, desde Madrid hasta Sevilla.

Este gran trayecto tenía su origen en el segundo de los ferrocarriles construidos en la España peninsular, entre Madrid y Aranjuez, inaugurado el 10 de febrero de 1851. La continuación hacia el sur vino de la mano, tanto del ferrocarril de Alicante, que aprovecharían los trenes a Andalucía hasta Alcázar de San Juan, trayecto abierto al tráfico el 22 de junio de 1854, como del que enlazaba éste importante nudo ferroviario con Ciudad Real, del que utilizaría la primera sección entre Alcázar y Manzanares, inaugurada el 1 de julio de 1860. Por el otro extremo, la compañía del ferrocarril de Córdoba a Sevilla, situada en principio en la órbita financiera de los Pereire, principales accionistas de la Compañía del Norte, inauguró el 5 de marzo de 1859 la sección de Lora a Sevilla, para completar la totalidad de la línea el 2 de junio del mismo año.

El tramo restante, entre Manzanares y Córdoba era, sin duda, el de más difícil realización, ya que debía afrontar el brusco descenso desde la Meseta hasta el valle del Guadalquivir por Sierra Morena. A las dificultades orográficas se unieron las disputas y rivalidades entre las diferentes iniciativas empresariales, desde las impulsadas por los Pereire hasta las de los promotores del Gran Central pero, finalmente, la concesión fue otorgada por el Gobierno a la Compañía de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante, la gran rival de Norte, el 23 de noviembre de 1860.

La compañía de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante, que finalmente adquiriría el ferrocarril de Sevilla a Córdoba, abrió su nueva línea en diversas etapas, siendo la primera de ellas la comprendida entre Manzanares y Santa Cruz de Mudela, inaugurada el 21 de abril de 1862. Le siguieron los tramos de Santa Cruz a Venta Cárdenas, el 25 de mayo de 1865 y de Venta Cárdenas a Vilches el 8 de julio de 1866. Finalmente, el 15 de septiembre, se culminó la última sección hasta Córdoba.

La inauguración de la sección de Vilches a Córdoba que hoy se conmemora, no sólo puso en comunicación directa Madrid y Sevilla, sino que permitió completar una red ferroviaria que, en aquel momento, se prolongaba desde Córdoba hasta Málaga (15 de agosto de 1865) y desde Sevilla hasta Cádiz (13 de marzo de 1861).


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