sábado, 1 de febrero de 2014

LOS FERROCARRILES DE ALTOS HORNOS DE VIZCAYA, LA FÁBRICA DE SAGUNT (I)

Vista general de la fábrica de Sagunt hacia 1925. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

Continuamos el estudio sobre los ferrocarriles industriales de Altos Hornos de Vizcaya. En las anteriores entradas, se estudió las instalaciones de esta empresa siderúrgica en las localidades vascas de Barakaldo y Sestao. En esta ocasión, y para cerrar este trabajo, veremos la red de la factoría de Sagunt, en el País Valencia.

LA INDUSTRIA SIDERÚRGICA EN SAGUNT

Los orígenes de la industria siderúrgica saguntina se encuentran íntimamente ligados a la explotación de los criaderos de mineral de hierro de Ojos Negros (en el límite de las provincias de Teruel y Guadalajara) y la construcción por parte de la Compañía Minera de Sierra Menera de un ferrocarril entre las minas y el puerto de Sagunt.
Vista de los talleres generales de la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo. A su izquierda se observan las instalaciones de Sierra Menera. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

Tras la constitución, el 3 de septiembre de 1900, de la Compañía Minera de Sierra Menera, se iniciaron los trabajos oportunos para la puesta en explotación de los cotos mineros así como la construcción de un ferrocarril y un muelle-cargadero en el puerto de Sagunt (a 5 kilómetros del casco urbano) para facilitar la salida del mineral por vía marítima, tanto para su consumo en las fábricas de Altos Hornos de Vizcaya en Barakaldo y Sestao como para su exportación, principalmente a Gran Bretaña, Alemania y Estados Unidos. Pronto, Ramón de la Sota, activo hombre de negocios, gerente de la Compañía Minera de Sierra Menera, así como de otras iniciativas empresariales de importancia como la Compañía Euskalduna (construcción de buques y material ferroviario) o la naviera Sota y Aznar, vio el interés de establecer una fábrica siderúrgica en Port de Sagunt, capacitada para cubrir las necesidades de los mercados del litoral mediterráneo, así como para competir en el mercado italiano, país que, por aquel entonces, carecía de acerías de importancia. La elección de Port de Sagunt no vino determinada, como en el caso vizcaíno, por la existencia de una tradición ferrona secular, sino por su privilegiada situación, ya que tenía garantizado el abastecimiento de mineral de hierro mediante las vías de Sierra Menera, mientras que por vía marítima podía recibir el combustible necesario y expedir su producción.
Tren de mineral con destino al Port de Sagunt, fotografiado en las proximidades del Puerto Escandón. Fotografía de Xavier Santamaría

El estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, y el consiguiente desabastecimiento de los mercados nacionales por parte de las potencias europeas en lucha, supuso el espaldarazo definitivo a los planes de Ramón de la Sota, al encontrarse el mercado en una situación inmejorable para colocar los productos de la nueva fábrica. En consecuencia, El 28 de agosto de 1917 se constituía en Bilbao la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo. Inmediatamente se iniciaron las obras de la nueva fábrica y de los muelles que permitirían la salida de la producción por vía marítima, con la instalación del primer horno alto, las acerías Siemens, baterías de coque y trenes de laminación.
Detalle de las instalaciones de la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

La primera colada se produjo el 7 de enero de 1923, aunque durante algunos años continuaron los trabajos a fin de completar las instalaciones. Así, en 1929 la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo estaba capacitada para abastecer al mercado con lingotes de fundición, palanquilla, hierros comerciales, carriles, viguerías y productos laminados, así como subproductos de la fabricación del coque.

La crisis político-social que supuso el advenimiento de la Segunda República, unido a la crisis económica mundial a consecuencia del «crack» bursátil de 1929, llevó a la paralización de los dos altos hornos y de las baterías de coque de la fábrica, manteniéndose solamente en activo las instalaciones de acería y laminación a partir de 1932.
 Vista de los dos altos hornos y sus respectivas estufas, de la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

Tras la Guerra Civil española, la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo fue incautada por el Estado a Ramón de la Sota por su destacada militancia política en el nacionalismo vasco, siendo adjudicadas las instalaciones productivas de Sagunt en 1940 a la sociedad Altos Hornos de Vizcaya, que inmediatamente reemprendió la producción.

Entre 1940 y 1970 se consolidó la acería, se modernizaron sus instalaciones y se construyó el tercero de sus altos hornos, alcanzándose una producción anual de más de 300.000 toneladas de acero. A partir de esta última fecha, y ante las perspectivas de que la demanda de productos siderúrgicos continuara en la progresión ascendente de los años anteriores, se decidió la instalación en Sagunt de lo que se vino a denominar Cuarta Planta Siderúrgica Integral (las otras siderúrgicas integrales eran las de Sestao, Avilés y Veriña), tomando como punto de partida las instalaciones de AHV en esta localidad. Con este objetivo se creó en 1971 la nueva sociedad Altos Hornos del Mediterráneo (AHM), en la que en 1974 se integró la vieja acería. Se inició el desarrollo de los planes de expansión, cuyo objetivo final era el de poder producir hasta 6 millones de toneladas anuales, con la inauguración, en 1976, de las nuevas instalaciones de laminado en frío.
Vista del alto horno Nº 3. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi

Aunque estaba prevista la continuación de los planes de expansión con la instalación de un moderno tren de bandas en caliente y una nueva acería, la crisis industrial iniciada en 1973, que tan graves repercusiones tuvo sobre el sector siderometalúrgico, supuso el abandono de los mismos. Posteriormente, como consecuencia de la reconversión del sector en octubre de 1984, se procedió al cierre de la vieja acería y de todas las instalaciones accesorias salvo el tren de laminación en frío, que quedó integrada en la sociedad Sidmed. Las instalaciones portuarias han sido integradas con las del puerto de Valencia.
Plano de las instalaciones de la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril

EL FERROCARRIL EN LA FÁBRICA DE SAGUNT

El ferrocarril, al igual que en las fábricas de AHV en Bizkaia, jugó un papel fundamental en los transportes de la siderúrgica saguntina, tanto para los acarreos interiores como para el tráfico exterior de materias primas y productos terminados.

De los 86 kilómetros de vías férreas que llegaron a existir en esta instalación fabril, la mayor parte, unos 70 kilómetros, eran de ancho métrico, mientras que las restantes eran de vía ancha. Los transportes internos en vía métrica consistían en el enlace de las diversas instalaciones, hornos de coque con los altos hornos, transporte del arrabio de los hornos a la acería Siemens para finalmente distribuir el acero entre los diversos trenes de laminación donde se obtenía el producto final. Por otra parte, la red exterior de vía métrica conectaba las instalaciones del ferrocarril de Sierra Menera con la fábrica para asegurar el suministro de material férrico, el puerto particular para abastecer de carbón los hornos de coque y para facilitar la salida de la producción por vía marítima y los altos hornos con el litoral donde se vertían las escorias de las acerías. Con la instalación en 1946 de la factoría cementera Ferroland, a un kilómetro de distancia de la fábrica de AHV, se construyó un ramal de vía métrica, ya que las escorias resultaban una materia prima de gran calidad para la producción de cementos especiales.
Tren con vagones para transporte de escoria. Fotografía de Lawrence G. Marshall

La red viaria de vía ancha estaba constituida por un ramal de enlace de cinco kilómetros de longitud hasta la estación de la Compañía del Norte (luego Renfe) en Sagunt así como de las vías que enlazaban el ramal con los diversos talleres de laminación y almacenes y era utilizada, fundamentalmente, para dar salida a los productos siderúrgicos fabricados en el puerto de Sagunt, aunque, ocasionalmente, también era utilizado para el abastecimiento de materias primas. Con la inauguración en 1976 del tren de laminación en frío, la red de vía ancha se prolongó hasta las nuevas instalaciones, ya que el abastecimiento de bobina laminada en caliente se efectuaba casi exclusivamente a través de Renfe.
Tren de mercancías de Renfe, fotografiado en el ramal de acceso al Port de Sagunt. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi

Asimismo, era habitual la circulación de trenes de viajeros entre las instalaciones fabriles y la estación del Norte, cuyo horario dependía de los turnos de trabajo de los empleados de la factoría, ya que, aunque con el tiempo surgió en Port de Sagunt una importante ciudad, muchos de los obreros de la empresa vivían en el antiguo casco urbano saguntino. El uso de estos trenes estaba restringido al personal de AHV y era de carácter gratuito.
Bogie de locomotora eléctrica, fotografiado en los talleres de material móvil de Sagunt. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi

La red ferroviaria se completaba con los necesarios talleres en los que se efectuaba el mantenimiento del material móvil adscrito a la fábrica.

Desde la inauguración de las instalaciones, gran parte de la red viaria interior, así como las vías anchas (a excepción de las instaladas a partir de 1976 para dar servicio a las instalaciones de la futura Cuarta Planta Integral) se encontraban electrificadas a 600 voltios en corriente continua, con línea aérea, alimentada mediante una subestación situada junto a los talleres de mantenimiento del material móvil. La alimentación de las locomotoras se efectuaba por medio de un hilo de contacto sencillo, tipo tranvía, suspendido por postes metálicos.
Dresina para mantenimiento de la línea aérea de electrificación. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi

A partir de 1972 se abandonó la tracción eléctrica en la red de vía ancha, míentras que en la vía métrica se mantuvo operativa hasta la clausura de la factoría en 1984.

Toda la red ferroviaria de Altos Hornos en Sagunt fue desmantelada tras el cierre de la siderúrgica en 1984, a excepción del enlace de vía ancha entre las instalaciones del tren de laminación en frío y la red general de RENFE.

Vías semiabandonadas en Port de Sagunt. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi

2 comentarios:

  1. Como siempre,magnifico estudio de este enclave industrial asi como imagenes del mas que interesante material de la linea que a el confluia,esperamos con sumo interes las siguientes entregas

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  2. Bienvеnida! y agradecido!

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