domingo, 7 de abril de 2013

LAS UNIDADES DE TREN Y LOS AUTOMOTORES NAVAL DE VÍA MÉTRICA (II)

Fotografía de fábrica de los automotores eléctricos Naval
 
En 1953, el gobierno español aprobó un Plan para la Modernización y Mejora de los ferrocarriles de vía estrecha que se centró, principalmente, en la adquisición de nuevo material móvil, con el propósito de acelerar la sustitución de la tracción vapor. Para ello, se decidió la compra de locomotoras y automotores diesel (las Alsthom, Creusot, Batignolles, Billard y Ferrostal), así como una veintena de automotores eléctricos, tres furgones automotores y una docena de remolques.
Locomotora Batignolles, construida bajo licencia por CAF para el Ministerio de Obras Públicas
 
Tras el preceptivo concurso público, el Ministerio de Obras Públicas adjudicó a la Sociedad Española de Construcción Naval la construcción de los vehículos de tracción eléctrica, según un diseño inspirado en las unidades de tren que este fabricante había suministrado a los Ferrocarriles y Transportes Suburbanos de Bilbao, aunque con una concepción notablemente más clásica; automotores independientes de sus remolques, con los que no podían formar composiciones reversibles.
Automotor y remolque Naval, fotografiados en la factoría de esta empresa en Sestao
 
Los automotores construidos por la Naval fueron destinados a diversos ferrocarriles españoles de vía métrica, como el Ferrocarril Vasco-Navarro (3001-3005), el ferrocarril de Cercedilla a Los Cotos (Madrid) explotado por Renfe (3006-3011), el Ferrocarril de La Loma (3012-3015), perteneciente, al igual que el Vasco-Navarro, a la Explotación de Ferrocarriles por el Estado, así como a la Compañía General de Ferrocarriles Catalanes (3016 a 3020). Tras diversas vicisitudes, todos los coches, salvo los asignados al Vasco-Navarro, terminaron integrándose en el parque de la empresa catalana. Lo mismo sucedió con los remolques, salvo los coches 6006 a 6010 que fueron asignados al Vasco-Navarro.
Automotor Naval del ferrocarril Vasco-Navarro. Fotografía de Marcel Le Guay
 
Los automotores Naval, cuya parte eléctrica fue suministrada por CENEMESA, eran de construcción enteramente metálica y ofrecían 40 asientos y un departamento furgón. El control de tracción se efectuaba en baja tensión generada por un grupo convertidor rotativo. Disponían de cuatro motores de tracción, que ofrecían un total de 640 Cv., e iban montados sobre bogies tipo Goerlitz, copiados de los automotores Ganz de los Ferrocarriles Vascongados, siendo éste uno de los puntos débiles de estos vehículos. De hecho, como ya se indicó en la primera entrada de esta serie, en 1953 la Sociedad Española de Construcción Naval había suministrado diez trenes unidad muy similares para los Ferrocarriles y Transportes Suburbanos de Bilbao (MTU-RTU 1 a 10), siendo tan deficiente el resultado de estos carretones que la empresa bilbaina exigió poco después su inmediata sustitución por otros de tipo Pennsylvania. Parece ser que al construir los automotores encargados por el Ministerio de Obras Públicas, La Naval reaprovechó los bogies que habían sido desechados por Suburbanos.
 

Automotor Naval del ferrocarril Vasco-Navarro fotografiado en la estación de Vitoria. Fotografía de Marcel Le Guay
 

La evolución de los automotores Naval del Vasco-Navarro
 
Los automotores construidos por La Naval circularon en todas las secciones y ramales del Vasco-Navarro, siendo habitual su presencia en los servicios de cercanías en los alrededores de Vitoria. Posteriormente, tras la clausura de este ferrocarril el 31 de diciembre de 1967, las unidades de la serie 3001 a 3005 fueron transferidas a los Ferrocarriles de Valencia, línea en la que no podían circular debido a la distinta tensión de alimentación (1.500 V.cc. en el Vasco-Navarro, 600 Vcc. en Valencia). De este modo, quedaron apartados en las estaciones de Liria y Valencia hasta que, con motivo de la electrificación de la línea de Amorebieta a Bermeo, regresaron al País Vasco en 1972. Todas, salvo la 3002 que quedó apartada para ser utilizada como repuesto de las restantes, fueron reacondicionadas, ya que tras cinco años de abandono se encontraban muy deterioradas.
Automotor Naval del Vasco-Navarro, fotografiado en la valenciana estación de Líria. Fotografía de Lluciá Vañó Giner
 
En 1982, EuskoTrenbideak/Ferrocarriles Vascos, S.A. decidió la completa remodelación de estos vehículos, al transformarlos en tres trenes unidad reversibles formados por un coche motor, un remolque intermedio y un remolque con cabina. Para ello, se modificaron tanto los coches motores como sus remolques de la serie 6006 a 6010.
Automotor Naval con remolques del Vasco-Navarro, fotografiado en la bilbaína estación de Achuri por Javier Aranguren Castro
 
La primera de las nuevas composiciones estaba formada por el coche motor 3001, el remolque intermedio 5001 (antiguo remolque 6008) y el remolque con cabina 6001 (antiguo remolque 6006). Este último recibió el equipo de la cabina de mando que quedó anulada en el coche motor.
Composición Naval, fotografiada en la estación de Usánsolo
 
La segunda composición estaba formada por el coche 3002 (antiguo coche motor 3004), el remolque intermedio 5002 (antiguo remolque 6010) y el remolque con cabina 6002 (procedente de la desmotorización del automotor 3005). El nuevo 3002 conservó sus dos cabinas originales, ya que no fue necesario desmontarlas, al ser el remolque cabina de la composición un antiguo automotor que ya disponía de los equipos necesarios.
Composición reversible Naval fotografiada en la estación de Áriz por Thierry Leleu
 
La tercera composición estaba formada por el coche 3003, el remolque intermedio 5003 (antiguo 6007) y el remolque con cabina 6003 (antiguo remolque 6009). Al igual que el 6001, recibió el equipo de la cabina de mando que quedó inutilizada en su coche motor.
Unidad de tren encabezada por el automotor 3003
 
Las tres composiciones así formadas prestaron servicio hasta 1990 en las líneas de cercanías de Bilbao explotadas por EuskoTren (Bilbao a Bermeo y Bilbao Bérriz). Posteriormente, tras su retirada del servicio, el Museo Vasco del Ferrocarril preservó el coche motor 3002 (antiguo 3004) que, en 1995, fue restaurado por Coinsa, en los talleres de EuskoTren en Guernica, en su estado original.
Automotor 3004 restaurado por Coinsa para el Museo Vasco del Ferrocarril

3 comentarios:

  1. Como mola la cabeza tractora de la góndola que acarrea la Batignolles.

    ResponderEliminar
  2. Enhorabuena por esta serie de articulos

    ResponderEliminar
  3. Enhorabuena Juanjo por este artículo que espero fervientemente sea uno más de los capítulos dedicados a los automotores de vía estrecha en general y, muy en particular como alguna vez te he comentado, vea la luz el dedicado a los automotores Ferrostaal, cuya última morada "patria" y cementerio para algunos fue Mallorca. Enhorabuena.

    ResponderEliminar