En 1989, Euskotren estableció entre Ermua y Éibar un servicio de carácter urbano que bautizó como «Tranbia». El carácter experimental de la iniciativa, con paradas provisionales y vehículos antiguos rehabilitados con este fin, pronto se consolidó y se convirtió en uno de los servicios más activos del operador vasco. Fotografía de Juanjo Olaizola Elordi
UN «TRANBIA» Y DOS METROS
A lo largo de sus 125 años de historia el ferrocarril de Bilbao a Donostia ha contribuido de forma decisiva al desarrollo económico, demográfico y social de las comarcas atendidas por sus trenes. La población inicial se ha multiplicado por nueve, al pasar de los 93.569 habitantes de 1860 a los actuales 827.599.
Euskotren ha sabido adaptarse a la creciente demanda de movilidad sostenible en las comarcas que recorren sus trenes a través de la histórica línea de Bilbao a Donostia. El primer paso fue el establecimiento del denominado «Tranbia» de Ermua a Éibar, inaugurado el 29 de septiembre de 1989.
Pese a lo que su nombre pueda aparentar, no se trataba de un tranvía convencional, sino de un servicio de cercanías entre ambas localidades, encajonadas en el estrecho valle del río Ego y unidas por una carretera constantemente colapsada. La línea contaba en esta importante aglomeración urbana de 50.000 habitantes con tres estaciones, Ermua, Ardanza y Eibar, a las que se sumaron nuevas paradas en Errotaberri, San Lorenzo, Unibertsitatea, Amaña y Azitain El servicio inicial, en principio con frecuencias de treinta minutos, se tuvo que duplicar en 1993 y pronto se convirtió en el principal modo de transporte en la zona.
Años más tarde, el 8 de abril de 2017, el tramo inicial de la línea experimentó un notable cambio en su traza, al integrarse en la nueva línea 3 del metro de Bilbao. Desde esa fecha, parte de sus trenes pasaron a circular por un nuevo túnel a partir de la estación de Kukullaga, con paradas en Otxarkoaga, Txurdinaga, Zurbaranbarri, Casco Viejo, Uribarri y Matiko, donde enlazan con la línea de Euskotren de Bilbao a Lezama.
Los trenes que aún circulaban por la antigua traza hasta la bilbaína estación de Atxuri pasaron también a la línea 3 del metro de Bilbao a partir del 9 de septiembre de 2019. Sin embargo, lejos de levantarse, la vieja vía se integró en el servicio del tranvía urbano de Bilbao que opera Euskotren, que prolongó por ellas su recorrido hasta Bolueta el 25 de marzo de 2022.
En el otro extremo de la línea, el ferrocarril de Bilbao a Donostia también se está convirtiendo en parte del futuro metropolitano de la capital guipuzcoana, su popular «topo». En la actualidad, Euskal Trenbide Sarea construye una pasante ferroviaria subterránea que permitirá la conexión directa con la línea de San Sebastián a Hendaia y evitará las constantes maniobras de cambio de marcha en la actual terminal en fondo de saco de Amara, al tiempo que ofrecerá a sus viajeros nuevas alternativas de acceso en las futuras estaciones de Bentaberri, Centro y Amara, que se sumarán a las abiertas en los últimos años en Lugaritz, Anoeta, Intxaurrondo, Herrera o Altza. En la actualidad, se prevé la conclusión de las obras y la apertura del servicio a lo largo del presente año 2026.



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