viernes, 19 de octubre de 2012

ENOLOGÍA Y FERROCARRIL

Estos últimos días he podido comprobar que se han multiplicado las visitas a este modesto blog, procedentes de uno de los foros digitales ferroviarios más populares de nuestro país. Al parecer, la última entrada, dedicada a la sociedad Herederos de Ramón Múgica y, en concreto, a su actividad en el sector de los vagones foudres, ha despertado el interés de los internautas ferroviarios.
En homenaje a todos los que participan en dicho foro, especialmente al contertulio Basauri72, que subió el enlace, hoy presentamos diversas imágenes de algunos de los vagones foudre construidos por esta empresa donostiarra. Debemos recordar que el transporte de vinos fue, desde finales del siglo XIX, una de las actividades más destacadas de los ferrocarriles españoles, lo que exigió disponer de un parque específico para este servicio. Constructores como CAF, Mariano de Corral o los Herederos de Ramón Múgica se especializaron durante muchos años en su construcción hasta que, tras la Guerra Civil, fueron progresivamente sustituidos por cisternas metálicas.
Vista de la fábrica donostiarra de Herederos de Ramón Múgica. Se aprecian numerosas cubas apiladas a la espera de su instalación en el correspondiente vagón foudre
Construcción de vagones foudre en los talleres de Herederos de Ramón Múgica
Vista del interior de un vagón foudre

Vista de un vagón foudre, de una sola cuba, que todavía no ha recibido el cerramiento

Detalle de la bomba de trasiego de un vagón foudre

Foudre construido para el distribuidor de vinos Antonino Mendieta y matriculado en la Compañía del Norte

Vagón foudre con garita para guardafrenos, construido para el distribuidor Tarrada y Cia, de Zumárraga y matriculado en la Compañía del Norte

Vagón foudre construido para el distribuidor zaragozano Pascual Solans
Vagón foudre con freno de husillo, suministrado a las Bodegas de Borja

Vagón foudre de la empresa bilbaína Valentín Heredia, dotado de freno de galga

Interesante evolución de los foudres hacia las cisternas convencionales. La cuba ya es metálica, pero todavía conserva un parasol de madera
Más interesante aún resulta esta cisterna de dos cubas y parasol

martes, 16 de octubre de 2012

HEREDEROS DE RAMÓN MÚGICA



1864 es una fecha clave en la historia de San Sebastián ya que, en dicho año, se completó el primer ferrocarril de la ciudad, la línea de Madrid a Irún y se inició el derribo de sus seculares murallas, lo que facilitó la expansión de la capital guipuzcoana según las directrices del Plan de Ensanche marcadas por el ilustre arquitecto Antonio Cortázar.
Vista general de la factoría de los Herederos de Ramón Múgica en San Sebastián
La construcción de nuevas viviendas y edificios de todo tipo, atrajo a San Sebastián a numerosos empresarios vinculados al sector, entre los que se encontraba el tolosarra Ramón Múgica quien, en 1878, instaló en el donostiarra barrio de Gros una carpintería industrial. A principios de la nueva centuria, la empresa se amplió con la creación de almacenes y secaderos de madera en Herrera y en 1914 la fábrica se trasladó a unos terrenos situados junto a la estación del Norte de San Sebastián.
Vista de los almacenes de maderas de Herederos de Ramón Múgica en Pasajes
No cabe duda que la proximidad con las instalaciones de la Compañía de Caminos de Hierro del Norte permitió la introducción de esta empresa en el sector ferroviario aunque tampoco deben olvidarse las relaciones familiares, ya que una de las hijas y herederas de Ramón Múgica, Pepita Múgica Leceta, se había casado en 1910 con un ingeniero sueco, Olof Olhsson, que trabajaba como ingeniero jefe en la fábrica de vagones de Besain, antecedente de la actual CAF. De este modo, en 1916, se inició la construcción de vagones en sus talleres.
Motor de vapor de la central de fuerza de los talleres de Herederos de Ramón Múgica en San Sebastián
Los Herederos de Ramón Múgica construyeron todo tipo de vagones, desde jaulas para el transporte de ganado hasta vehículos para transportes especiales, siendo los foudres, y posteriormente las cisternas, la principal especialidad de la Compañía. En cambio, la producción de coches de viajeros se limitó solamente a dos pequeña series fabricadas para la Compañía del Norte; la primera, coches dos ejes y pasillo parcial y la segunda, un pedido para ampliar el parque móvil del ferrocarril de vía métrica de Carcagente a Denia.
Vagón jaula para transporte de ganado, construido para el ferrocarril de Medina del Campo a Salamanca
Coche de viajeros de vía métrica construido para la Compañía del Norte
Fabricación de vagones foudre en los talleres de Herederos de Ramón Múgica
Curiosa locomotora eléctrica construida por Herederos de Ramón Múgica para la empresa donostiarra Cementos Rezola
A principios de los años sesenta, Herederos de Ramón Múgica se trasladó a unas nuevas instalaciones construidas en Irún. La ubicación urbana de la factoría de San Sebastián impedía su crecimiento, mientras que la ciudad fronteriza ofrecía la ventaja de conectar con la red ferroviaria europea. En los terrenos que había ocupado la fábrica donostiarra se levanto poco después la famosa Torre de Atocha, el edificio más alto de la capital guipuzcoana.
Vista aérea de la nueva factoría de Herederos de Ramón Múgica en Irún
La actividad productiva de Herederos de Ramón Múgica continuó en Irún hasta que la crisis del transporte de mercancías de Renfe a principios de los años noventa, y la consiguiente falta de pedidos, obligaron al cierre definitivo de la factoría. Sin embargo, sus instalaciones mantienen el uso ferroviario al ser gestionadas por la empresa de transporte intermodal Algeposa.
Vagón cisterna de bogies para transporte de vino, construido en los talleres de Irún
Durante más de 75 años de producción, Herederos de Ramón Múgica construyó un total 37 coches de viajeros y de 5.487 vagones, de los cuales 404 se destinaron a la exportación. Asimismo se efectuaron grandes reparaciones en un total de 4.695 vagones, tanto de Norte y Renfe como de empresas particulares.
Cisterna especial para transporte de asfalto construida para la empresa Saltra

miércoles, 10 de octubre de 2012

110 AÑOS DE TRANVÍAS ELÉCTRICOS EN ZARAGOZA

Archivo Histórico de la Diputación Provincial de Zaragoza
 
Esta misma semana, el moderno tranvía de Zaragoza ha sido galardonado con uno de los más prestigiosos premios del sector, otorgado por la Light Rail Transit Association. Es pues, una buena ocasión para recordar que precisamente hoy, 10 de octubre, se conmemora el 110 aniversario de la inauguración de los tranvías eléctricos de la capital aragonesa.
 
En efecto, un 10 de octubre, en este caso de 1902, en vísperas de las fiestar patronales de la Virgen del Pilar, fue cuando se inauguró la primera línea de tranvías eléctricos de Zaragoza, en concreto, en el trayecto que cubría la línea al barrio de Torrero. Lo más curioso es que en el estreno de los tranvías eléctricos de la capital aragonesa participaron dos coches motores propiedad de la Compañía del Tranvía de San Sebastián.
En el centro de la imagen, un coche motor de los tranvías de San Sebastián, inmortalizado en la Plaza de España de Zaragoza. Fotografía cedida por Antonio Arguas.
 
En efecto, la empresa que gestionaba los tranvías de la capital aragonesa tenía todo dispuesto para iniciar el servicio con tracción eléctrica en las fiestas del Pilar de dicho año, incluido el suministro de los nuevos coches, construidos por la firma zaragozana Carde y Escoriaza. Sin embargo, a finales de septiembre, los automotores no estaban todavía completos, ya que la empresa norteamericana J.G. Brill no había remitido a tiempo los truck,. Por ello, el director de los Tranvías de Zaragoza, Pascasio Escoriaza, solicitó a su homólogo de San Sebastián la posibilidad de alquilar dos unidades en un contrato que incluía los dos wattman, denominación que en la época recibían los conductores de los tranvías, necesarios para su manejo.
Uno de los primeros tranvías eléctricos de Zaragoza. Tal vez éste fue el que utilizó durante tres meses el truck del Nº 12 de San Sebastián. Archivo Histórico de la Diputación Provincial de Zaragoza
 
Cabe señalar que, una vez en la capital aragonesa, los responsables del tranvía de Zaragoza desmontaron al coche Nº 12 su truck Brill y lo montaron en una de sus propias unidades, devolviendo la carrocería a San Sebastián., mientras que el otro coche remitido desde la capital guipuzcoana, circuló completo, con su truck original, construido por la firma suiza SIG, ya que no era compatible con los de Zaragoza. El contrato de alquiler se prolongó durante tres meses, por lo que en diciembre de 1902 el truck del coche Nº 12 y el otro tranvía, cuya matrícula no se ha podido determinar, así como los dos wattman, regresaron de nuevo a la capital guipuzcoana.
Moderno tranvía de Zaragoza
 
Sirva pues esta efeméride para felicitar a los zaragozanos por la exitosa recuperación de este medio de transporte en sus calles... ¡y por sus fiestas patronales!





 

viernes, 5 de octubre de 2012

EUZKADI AURRERA

Locomotoras Euzkadi (detrás) y Aurrera (delante) fotografiadas en un viaje especial en el Museo Vasco del Ferrocarril
 
Esta pasada noche comenzó la campaña de las elecciones al Parlamento Vasco, que se celebrarán el próximo 21 de octubre. Aunque la tradicional pegada de carteles parece que va pasando a la historia, cada uno de los partidos en liza ha presentado a la ciudadanía vasca sus candidatos, sus programas y, también, sus eslóganes. Será deformación profesional pero, quien suscribe, tiende a relacionar todo con el ferrocarril y, por tanto, ha sido inevitable que uno de estos eslóganes halla llamado poderosamente mi atención: "Euskadi Aurrera". En efecto, este lema podría reflejarse perfectamente en la imagen que encabeza esta entrada, las locomotoras Euzkadi y Aurrera, de los antiguos Ferrocarriles Vascongados, fotografiadas durante una jornada especial, dando la doble tracción a un tren de viajeros del Museo Vasco del Ferrocarril.
Locomotora Euzkadi, fotografiada en Durango en 1914
 
Las locomotoras del tipo Euzkadi fueron construidas para los Ferrocarriles Vascongados por la firma alemana Krauss de Munich entre 1914 y 1921. Se trataba de un grupo de catorce locomotoras de vapor especialmente diseñadas para los exigentes trazados de las líneas de vía métrica del norte peninsular y, dado su buen resultado, cuando se electrificó la línea principal de esta empresa entre Bilbao y San Sebastián, en 1929, pronto fueron vendidas de ocasión a diversas compañías como el Santander-Bilbao, Vasco-Asturiano, Robla o Ponferrada-Villablino. Fue en este último ferrocarril donde se retiraron las últimas del servicio, ni más ni menos que en 1989. Posteriormente, y tras largos años de gestiones, fue posible preservar una para el Museo Vasco del Ferrocarril.
La locomotora Aurrera fotografiada lejos de sus líneas de origen, en concreto, en la estación de Pendueles, durante la celebración del centenario de la unión ferroviaria entre Oviedo y Santander. Año 2005.
 
Más veterana es la Aurrera, ya que fue construida por la sociedad inglesa Nasmyth & Wilson en 1898 para el ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián, integrado en 1906 en la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados. Pertenecía a un grupo de diez locomotoras suministradas por la firma de Manchester, entre 1892 y 1898, con un rodaje 130-T. Poco después, el mismo fabricante entregó a los ferrocarriles vascos otras siete locomotoras, de estética muy similar, pero con rodaje 220-T. Tras la electrificación de 1929, muchas fueron vendidas de ocasión, mientras que la Aurrera permaneció en manos de los Ferrocarriles Vascongados, atendiendo la línea de Durango a las minas de Arrázola y Elorrio y, cuando fue definitivamente retirada del servicio de tracción, su caldera se empleó para destilar agua para recargar las baterías de los trenes eléctricos. De hecho, en el inventario que registró el paso del material de la empresa privada a Feve, la Aurrera no figura como locomotora sino como alambique...
En esta fotografía, tomada a principios de los años veinte en la bilbaína estación de Atxuri, podemos contemplar una locomotora del tipo Euzkadi y, junto a ella, una Nasmyth & Wilson que no se puede identificar con precisión pero que, perfectamente podría ser la Aurrera. Fotografía cedida por Librería Astarloa

martes, 2 de octubre de 2012

EL TRENET DE LA RIBERA

Unidad de la serie 1000 estacionada en Carlet
Recientemente, la prensa valenciana ha reflejado los temores del Comité de Empresa de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana y de los alcaldes de la zona, sobre el futuro de la línea 1 del metro de Valencia, en concreto, entre Torrent y Castelló de la Ribera. Aunque poco después la dirección de la empresa ha desmentido estos rumores, la noticia ha traído a mi memoria recuerdos de este ferrocarril, que tuve ocasión de conocer a lo largo de la primera mitad de los años ochenta cuando, en lugar de un moderno metro, era el entrañable «trenet» de la Ribera.
Unidad 1006-1056 fotografiada en la estación de Torrent
Lo cierto es que el objetivo inicial de los promotores de este pequeño ferrocarril de vía métrica no era enlazar Valencia con Castelló de la Ribera, sino comunicar el puerto de la capital del Turia con Turís y las minas de Dos Aguas, tal y como determinaba la concesión otorgada por el Ministerio de Fomento el 27 de julio de 1891 al empresario Juan Isla Domenech. La línea contaría con estaciones en el Grao, Valencia, Paiporta, Picanya, Torrent, Picassent, Monserrat, Turís y las propias minas de Dos Aguas. Desde ellas se esperaba captar el importante tráfico de vinos procedentes de la comarca de Turís, así como el carbón que se extraía en Dos Aguas.
Iniciada la construcción en 1891, los propósitos de Juan Isla pronto se vieron alterados, ya que la calidad del carbón de las minas de Dos Aguas era inferior a la esperada, mientras que el tráfico de vinos se vio drásticamente reducido como consecuencia de diversas plagas que afectaron a las vides valencianas en los últimos años del siglo XIX. En consecuencia, el promotor del ferrocarril dirigió su atención al prometedor desarrollo de la exportación de cítricos por lo que, finalmente, el «trenet» nunca llegó a Turis ni a Dos Aguas sino que encaminó sus vías hacia el sur, para atender algunos de los principales centros de producción de naranjas de la región. Para ello, el 6 de julio de 1894, Juan Isla obtuvo la preceptiva concesión para desviar su línea desde Carlet hasta Castelló de la Ribera.
La primera sección del «trenet» de la Ribera, comprendida entre la valenciana estación de Jesús y Torrent, entró en servicio el 11 de noviembre de 1893. Cuando apenas habían transcurrido dos meses, el 27 de enero de 1894, la vía se prolongó a Picassent y, un año después, el 9 de febrero de 1895 el tren alcanzó Carlet, mientras que el 1 de noviembre del mismo año se inauguró el siguiente tramo hasta Alberic.
 Unidad 1021-1071 estacionada en Torrent
En 1895, ya se había puesto en marcha buena parte del «trenet» de la Ribera. Sin embargo, todavía faltaba construir la conexión entre la estación de Valencia y el barrio de Nazaret, junto al Grao, fundamental para facilitar la exportación de las naranjas a través del puerto, tramo que no entró en servicio hasta el 15 de agosto de 1912. Tres años más tarde, el 11 de julio de 1915, se inauguró la última sección de la línea, comprendida entre las estaciones de Alberic y Castelló de la Ribera.



Cronología del ferrocarril de Valencia a Castelló de la Ribera

Trayecto

Longitud

Fecha de inauguración

Valencia-Torrent

8 Km.

11-11-1893

Torrent-Picassent

8 Km.

27-1-1894

Picassent-Carlet

18 Km.

9-2-1895

Carlet-Alberic

13 Km.

1-11-1895

Valencia-Nazaret

5 Km.

15-8-1912

Alberic-Castelló de la Ribera

5 Km.

11-7-1915

A partir de 1924, se inició un proceso de compra de acciones por el que la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia tomó progresivamente el control del «trenet» de la Ribera. El nuevo titular de la línea emprendió diversas mejoras en el servicio, como la introducción de automotores diesel en los años treinta y, tras la guerra civil, la progresiva electrificación del ferrocarril, iniciada el 9 de marzo de 1944 con la puesta en tensión de la sección de Valencia a Nazaret y concluida una década más tarde con la inauguración de la sección de Alcudia a Castelló de la Ribera.
 



Cronología de la electrificación del ferrocarril de Valencia a Castelló de la Ribera

Trayecto

Fecha de inauguración

Longitud

Valencia-Nazaret

9-3-1944

5,1 Km.

Valencia-Paiporta

21-2-1947

5,9 Km.

Paiporta-Picanya

1-7-1947

1,0 Km.

Picanya-Torrent

5-12-1947

2,3 Km.

Torrent-Alginet

27-2-1954

20 Km.

Alginet-Carlet

25-3-1954

6 Km.

Carlet-Alcudia

15-1-1955

3,8 Km.

Alcudia-Castelló de la Ribera

4-10-1956

13,6 Km.
Subestación de Picassent

 Lamentablemente, el 14 de octubre de 1957, cuando apenas había transcurrido un año desde la conclusión de los trabajos de electrificación, una violenta riada del río Turia destruyó buena parte del ferrocarril entre Valencia y Nazaret, tramo que, nunca fue reconstruido. El resto de la línea se mantuvo en servicio, con el concurso de las modernas unidades de la serie 1000, construidas en los años cincuenta por la firma valenciana Macosa y diseñadas para poder trabajar, en el futuro, en el primer proyecto de ferrocarril metropolitano estudiado en Valencia. Esta iniciativa pretendía enlazar las líneas de vía estrecha del norte de la ciudad con el «trenet» de la Ribera mediante un túnel que debía atravesar el centro histórico de la capital valenciana.
 Las obras de construcción del metro de Valencia no se iniciaron hasta los años ochenta
La delicada situación económica que vivió la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia en los años cincuenta del pasado siglo, impidió la materialización del ambicioso proyecto de convertir las diversas líneas de «trenet» en el embrión de un futuro ferrocarril metropolitano. De hecho, esta empresa se vio obligada, el 1 de julio de 1964, a renunciar a la explotación de sus ferrocarriles y tranvías. La gestión de los primeros fue asumida por la Explotación de Ferrocarriles por el Estado, que un año más tarde se convertiría en la empresa pública Feve, mientras que los transportes urbanos fueron asumidos por sus propios trabajadores a través de la Sociedad Anónima Laboral Saltuv.
Tras la electrificación, el mantenimiento de los trenes se realizaba en los talleres de Torrent
Durante un tiempo, Feve estudió la posible clausura del «trenet» de la Ribera pero, a partir de los años setenta la empresa estatal decidió apostar por su modernización. Así, en 1977 completó la construcción de la doble vía entre Valencia y Torrent y, en 1983, puso en servicio las nuevas unidades de la serie 3600, construidas por Babcock & Wilcox y diseñadas también para su futura utilización en la red de metro de Valencia. Finalmente, este ambicioso proyecto se materializó el 9 de octubre de 1988, cuando la gestión de la línea ya había pasado a manos de los Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, con la inauguración de un túnel urbano que permitió la unión de la línea de Castelló de la Ribera con Llíria y Bétera, con lo que se conformó la actual línea Nº 1 de Valencia.
En 1977, Feve duplicó la vía del trenet de la Ribera entre Paiporta y Picanya
Pocos meses antes de que entrasen en servicio las unidades 3600, unas nuevas inundaciones, provocadas en este caso por la rotura de la presa de Tous el 20 de octubre de 1982, arrastraron el puente metálico que superaba las aguas del río Júcar entre las estaciones de Alberic y Castelló de la Ribera. En consecuencia, el tráfico ferroviario estuvo interrumpido durante casi ocho años hasta que, la construcción de un nuevo puente, permitió reabrir el tramo final de la línea el 2 de marzo de 1990.
 En 1983 el material móvil del «trenet» de la Ribera se modernizó con la puesta en servicio de los nuevos trenes de la serie 3600. La operación incluía el cambio de tensión de la electrificación, de los 600 voltios en corriente continua originales, a 1.500 voltios
Durante más de un siglo, el «trenet» de la Ribera ha sobrevivido a cambios de trazados, diferentes empresas y violentas inundaciones, sin dejar de prestar un servicio eficaz y necesario para una amplia comarca valenciana. Esperemos que, una vez más, este ferrocarril pueda vencer la nueva amenaza que supone la crisis económica actual, ahuyente los fantasmas de cierre y que sus trenes sigan atendiendo las necesidades de movilidad de sus habitantes.