LEÓN MOURGUES VEUILLOT
Como se ha señalado, la construcción del ferrocarril de Calahorra a Arnedillo fue impulsada por la Sociedad de Ferrocarriles Eléctricos, entidad que, a su vez, era filial de la Sociedad Electro-Metalúrgica Ibérica, empresa fundada en Madrid en 1918 por el francés Alfred Massenet, en la que se agrupaban diversos intereses financieros del país vecino. Entre sus técnicos más destacados, algunos también eran de nacionalidad gala, como es el caso del primer director de explotación del tren del Cidacos, el ingeniero León Mourgues, nacido en París el año 1865.
Vinculado desde su juventud a diferentes negocios mineros, León Mourgues trabajó en varias explotaciones mineras, tanto en Francia como en sus colonias de Túnez y Argelia. De ahí que pronto se vinculara al Crédit Foncier d’Algérie et Tunisie, entidad financiera fundada en París en 1888. Tras la descolonización, este banco, integrado desde 1971 en la Société Générale, se convirtió en la base de algunas de las entidades financieras más importantes de Túnez y Líbano.
A comienzos del siglo XX León Mourgues se trasladó a España como concesionario de unas minas de cobre en el norte de Navarra. Situadas en el valle del Bidasoa, pronto se interesó por la mejora de los transportes en esta zona y en 1911 impulsó la constitución de la compañía de los Ferrocarriles del Bidasoa, empresa que en 1916 inauguró el pequeño ferrocarril de vía métrica de Irún a Elizondo y de la que el Crédit Foncier d’Algérie et Tunisie era el principal accionista.
Tras la apertura del ferrocarril del Bidasoa, Mourgues se interesó por otros proyectos en la zona, como su continuación hasta la capital de Navarra, la línea de Pamplona a Logroño o la de Marcilla a Estella. Asimismo, colaboró en muchos de los proyectos que impulsó en la misma época su socio Alfred Massenet, empresario que estuvo presente en entidades tan diversas como la Compañía General de Ferrocarriles Catalanes, la del Tranvía de San Sebastián a Tolosa, el nonato tren de Lugo a Ribadeo, diversos proyectos en el protectorado de Marruecos o el Calahorra-Arnedillo, del que León Mourgues fue también director.
Una vez en marcha el ferrocarril de Calahorra a Arnedillo, León Mourgues centró su actividad en la gestión del Ferrocarril del Bidasoa, hasta el punto de fijar su residencia en la estación de Irún-Mendibil, la dependencia más importante de esta línea. En ella le sorprendió la muerte el 14 de marzo de 1931. Según rezaba su esquela, en aquel momento, además de Administrador Delegado de la Compañía de los Ferrocarriles del Bidasoa era también Consejero del Comercio Exterior de Francia y Presidente de la Sociedad Francesa de Beneficencia y Enseñanza. En la actualidad, una avenida en Santesteban (Navarra), recuerda su memoria.

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