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viernes, 9 de noviembre de 2012

PLÁCIDO ALLENDE Y PLÁGARO

 
En breves fechas se conmemora el centenario del ferrocarril de San Sebastián a la frontera francesa, el popular «Topo», por lo que hoy dedicaremos esta entrada a la figura de su principal promotor: el empresario Plácido Allende y Plágaro.
Plácido Allende fue presidente de los ferrocarriles de Durango a Zumárraga y de Elgoibar a San Sebastián, integradas en 1906 en la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados. En la imagen, un tren a su paso por Eibar (Guipúzcoa)
 
Plácido Allende era natural de la población alavesa de Menagaray donde vino al mundo el 5 de octubre de 1861. Tras estudiar la carrera de ingeniero de minas, emprendió una amplia actividad en el mundo de las finanzas, hasta llegar a presidir los consejos de administración de empresas como la Sociedad de Alambres del Cadagua, Compañía de Maderas El Esla, Sociedad de Centrales Eléctricas, Teledinámica del Gállego, Sociedad Constructora de Obras Públicas y Sociedad Club Náutico. Asimismo participó en otras industrias como la Unión Resinera Española, de la que fue vicepresidente, en negocios mineros como la Compañía Explotadora de la Mina Demasía San Antonio, de la Compañía Minera Mutiloa y de la Mina del Morro y también fue miembro del Consejo de Administración del Banco de Vizcaya. Como miembro de la sociedad liberal Kurding Club, se codeó con algunos de los empresarios más liberales de Bilbao, entre ellos, Enrique Borda, con el que se asoció en diversos proyectos empresariales.
Plácido Allende presidió la compañía del ferrocarril de San Sebastián a Hernani, pionero en la utilización de la tracción eléctrica. Año 1903
 
Junto a los negocios mineros e industriales, Plácido Allende desplegó una importante actividad en diversas iniciativas ferroviarias ya que, además de presidir los consejos de administración de Durango a Zumárraga y de Elgoibar a San Sebastián, ocupó similar puesto en la Compañía del ferrocarril eléctrico de San Sebastián a Hernani, y en la constructora del ferrocarril de San Sebastián a la frontera. También fue vicepresidente de Tramways et Électricité, sociedad concesionaria de los tranvías de Bilbao.
Plácido Allende también fue vicepresidente de la empresa belga, Tramways et Électricité que gestionaba los tranvías de Bilbao
 
Como muchos empresarios de la época, Plácido Allende también participó de forma activa en la vida política del país, primero de la mano del partido liberal liderado por Gamazo y más tarde en el conservador de Maura. Su trayectoria se inició en 1894 al ser designado diputado provincial por Bilbao. En 1898 obtuvo un escaño en el Congreso de los Diputados por el distrito de Marquina (Vizcaya), puesto que repetiría en las elecciones de 1899 y de 1901. Tras perder este escaño, frente al Marqués de Acillona, en 1903, un año más tarde fue designado Senador por este mismo distrito, cargo que revalidó en las elecciones de 1905, 1907 y 1910 y que ostentó hasta su fallecimiento en Bilbao, a causa de una pulmonía, el 9 de marzo de 1911, cuando el ferrocarril a la frontera todavía se encontraba en construcción. En su necrológica, el diario donostiarra El Pueblo Vasco afirmaba que:
 
"San Sebastián le debía ya mucho por sus iniciativas ferroviarias, que tanto han contribuido a la prosperidad de esta hermosa población que ha de guardar perpetuo agradecimiento a su nombre, sobre todo cuando llegue a su término su última empresa, el ferrocarril eléctrico de San Sebastián a la frontera francesa, ya planeada con la valentía y el talento que fueron característicos en hombre de tanta valía".
 
Estación de Loyola (San Sebastián), punto en el que se bifurcaban dos de los ferrocarriles promovidos por Plácido Allende: el de San Sebastián a Hernani y el «Topo». Fotografía de Christian Schnabel
 
Para perpetuar la memoria del impulsor del «Topo», la empresa concesionaria decidió levantar un monolito en homenaje a Plácido Allende en la estación de Loyola, punto en el que se bifurcaba otra de las líneas vinculadas a este empresario: el ferrocarril de Hernani. el monumento, inaugurado a la par que el ferrocarril fronterizo, el 5 de diciembre de 1912, se mantuvo en pie hasta el año 1973. Años más tarde, el busto que presidía el conjunto escultórico fue colocado en la estación de San Sebastián-Amara.

Vista del monumento dedicado a Plácido Allende en la estación de Loyola. Fotografía cedida por Luis Blas Sedano

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