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viernes, 10 de agosto de 2012

SUPERTROLEBUSES

Quienes me conocen, saben que tengo una especial debilidad por los trolebuses, sin duda, todavía hoy en día, la versión más ecológica del autobús. Lamentablemente, en España este sistema de transporte urbano fue hijo de las políticas autárquicas de los gobiernos franquistas y, una vez superados esos postulados económicos, fueron completamente eliminados, sin que nadie supiera apreciar sus prestaciones, superiores a las de los autobuses convencionales, y su respeto al medio ambiente.

La entrada de hoy está dedicada a cuatro de los trolebuses más misteriosos de nuestro país. Me refiero a los que su propio constructor denominaba «supertrolebuses», dadas sus dimensiones y capacidad, 150 viajeros, muy superiores a las habituales en la época.


Estos cuatro trolebuses fueron el fruto de la colaboración del mayor especialista francés en esta clase de vehículos, una sociedad filial de Alsthom denominada Vetra, con la empresa General Eléctrica Española, licenciataria de ambas firmas en nuestro país y, a su vez, carrozados por Seida en sus talleres de Zorroza (Bilbao).
Supertrolebús en pruebas en la línea de Bilbao a Algorta. Archivo de Fran Martínez

La cuestión es que, quién suscribe estas líneas, desconoce el verdadero origen de estos vehículos. Al parecer, su construcción ya estaba finalizada en 1957, sin embargo, no se sabe a ciencia cierta qué empresa realizó el encargo de su construcción.
El ramal a la playa de Ereaga solamente tenía tráfico en verano, por lo que el resto del año podía ser empleado para la realización de pruebas. Archivo de Fran Martínez

Por lo general, los trolebuses, sobre todo en España, se construían bajo pedido, por lo que es difícil pensar que la construcción de estos cuatro trolebuses fuese iniciativa de la General Eléctrica Española. Si lo que pretendían era introducirse en el reducido mercado del trolebús en nuestro país, probablemente habría sido más que suficiente construir un solo prototipo y esperar su repercusión en el mercado. Sin embargo, sabemos que en 1957 la construcción de los cuatro vehículos estaba finalizada y, un año más tarde, parece que ofrecieron su venta a diversas empresas. En concreto, en los libros de Actas de la Compañía del Tranvía de San Sebastián existe constancia de que, en abril de 1958, los responsables de la empresa fueron invitados a visitar la factoría de la General Eléctrica Española para probar los nuevos coches aunque, finalmente, desistieron de su compra ya que su gran tamaño dificultaba el paso por algunos puntos díficiles de sus líneas.
Otra instantánea de las pruebas de los supertrolebuses Vetra/General Eléctrica Española

Es probable que estas unidades se hubieran fabricado para atender algún pedido que, finalmente, no se materializó, tal vez en una línea de gran demanda como es el caso de la que enlazaba Bilbao con Santurce, trayecto en el que, en principio, estaba previsto la sustitución de los tranvías por trolebuses en aquellas fechas aunque, finalmente, nunca llegó a instalarse la fílovía. La cuestión es que los vehículos permanecieron en las instalaciones de la General Eléctrica Española, a la espera de un comprador, durante varios años hasta que, en 1960, fueron adquiridos por la EMT de Madrid donde, curiosamente, fueron conocidos como modelo«Vetra-Bilbao». 
Interior de las naves de montaje de la General Eléctrica Española donde se aprecia, junto a las locomotoras Alsthom de la serie 7600 para Renfe, uno de los supertrolebuses. La imagen está fechada el 20 de diciembre de 1957. Archivo Fran Martínez

 La empresa madrileña matriculó los cuatro coches en la serie 201 a 204 pero su vida fue efímera ya que, cuando apenas habían transcurrido seis años desde su puerta en servicio, se suprimieron las últimas líneas de trolebuses de la capital española.

Antes de concluir, quiero agradecer la colaboración de Fran Martínez, quien me ha proporcionado las imágenes que ilustran esta entrada.

2 comentarios:

  1. Muy buena entrada Juanjo, ¿Hay algún país que conserve trolebuses actualmente?. Saludos, Unai Bravo (transportesdeuskadi)

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  2. Claro que sí. De hecho, incluso los hay en la Península Ibérica, ya que Coimbra (Portugal), nunca los ha llegado a suprimir y, hace un par de años, se instaló una línea en Castellón. Son unas 300 las ciudades que disponen de trolebuses en la actualidad, entre las que se pueden destacar Seattle, San Francisco, Boston o Dayton en Estados Unidos, Vancouver en Canadá, Rosario, Mendoza, Córdoba en Argentina, México DF, Wellington en Nueva Zelanda...

    Más cerca, los puedes encontrar en Limoges, St. Etienne o Lyon (Francia), Milán, Roma, Cagliari, Nápoles entre otras muchas ciudades italianas, la mayor parte de las ciudades de la antigua Europa del Este o Atenas. En todo caso, si quieres ver trolebuses de calidad, no hay nada más recomendable que darse una vuelta por Suiza o por Salzburgo (Austria), esta última es, probablemente, la mejor red de trolebuses (no la más grande) del mundo.

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